Mi primera vez

Experiencias que deberían ser inolvidables, experiencias que por mucho que quieras no se olvidaran, experiencias difíciles de explicar, experiencias difíciles de creer…

Bien, este fin de semana ha sido mi primera vez, por fin he subido a la nieve para hacer ski, bueno, mas bien para bajar con tabla, y como siempre que nos reunimos la gente de la escuela, el espectáculo esta servido.

El primer show vivido fue en la autopista subiendo al destino, poco después de haber salido. Íbamos Paco conduciendo, Sencho de copi, y yo atrás, sin correr demasiado, cuando de repente oímos un ruido no muy normal en un bmw nuevecito… miramos el techo solar, nos giramos, y sí, era lo que nos temíamos, los portaskis habían salido volando. Nada, nos paramos en el arcén, Sencho y Paco se ponen los chalecos reflectantes y bajan para intentar recuperar algo, poniendo los triángulos por si acaso (todo ello muy recomendable en una autopista…) Tanto los skis de Paco como los portaskis habían pasado a mejor vida, diagnostico: muerte por atropello; la única superviviente, pero no ilesa, la tabla de Sencho. Weno, que hi farem, podría haber sido mucho peor, podríamos haber provocado un accidente grave tranquilamente, por suerte no fue así. En fins, seguimos camino Puigcerda, donde nos reuniremos con el resto.

Una vez en los bungalows del camping, nos explicamos nuestras vidas, cenamos y a empezar la diversión: jugar para beber y beber para jugar, y trocolos paseando por la estancia. Lo bueno es que todos pensábamos que eramos 13 hasta que llegamos al juego de los marcianitos (marcianito numero X llamando a marcianito numero Y…) que no nos dimos cuenta que realmente eramos 12 (sencho, sergi de valls, sergi de terrassa, patri, buche, reboso, paco, lindes y garfield, sonson y joana, y yo), no tendríamos problemas con las camas! xDDDD
Y bueno, que si el psiquiatra, que si tiquitiqui-tacataca, que si jo mai mai (el “yo nunca” de toda la vida), acabamos que serian casi las 5 cada uno con su taja particular, a la cama.
Temprano, mientras todos se levantaban y preparaban para ir a pistas, yo me hacía el remolón dentro del saco, hasta que vino Paco y me bajo de la litera. Ese meneo no me sentó demasiado bien y al poco rato tire mi alma entre trozos de la cena de la noche anterior por el retrete. Nada, duchita, desayuno y a eskiar que no ha sido nada; siempre me siento mucho mejor al poco de haberlo sacado todo.

Alquiler de tabla, botas, forfet y p’arriba que ya es tarde.
Después de un par de clases teóricas por parte de Xapi y Buche y su posterior escaqueo, la buena de Sonia nos dedico a Joana y a mi las clases practicas. Joana acabo decidiendo que no bajaba, y no bajo, asi que al final fuimos bajando Sonia y yo. Me pegue unas buenas hostias, pero nada grave, bueno si, lo grave llego justo al final de la pista cuando después de tanto esfuerzo cayendo y levantándome alcance y sobrepase el estado limite de fatiga, vamos que me dio un bajon que no tenia fuerzas ni para quitarme las botas ni para levantarme; claro, con el alma en el retrete no es de extrañar. Menudo show. Por suerte para Sonia (menudo marron la pobre) llegaron Xapi i Helen, y con el tiempo y un poco de aire cogí fuerzas para subir hasta el restaurante y beber y comer algo. Para mi la nieve del sábado se acabo ahí. En cuanto me recuperé, Joana, Sonia y yo fuimos a devolver las tablas y a descansar en los bungas.

Pasaba la tarde y la gente fue llegando, todos menos Xexi i Patri, que ésta se había roto el cúbito y el radio y estaban en urgencias.
Llegaron para cenar. Después de cenar la mayoría quería seguir con lo de la noche anterior, yo desde luego me fui directo a la cama, y Sergi S. hizo lo mismo.

A la mañana siguiente me desperté temprano, fresco como una rosa, bueno, algo tullido, pero sin resaca xDDD
Me fui paseando por los bungalows para ver como andaba la gente y desayunar, el caso es que no había ni dios en pie. A mi no me gusta nada ir despertando a la gente, así que a esperar mientras veo nevar.
No fue hasta que vino Xapi que me enteré de las noticias, y que noticias!
Después de la juerga en el otro bunga, Sencho y Paco con su taja decidieron salir de fiesta por la zona, llevándose las llaves.

Patri por su parte no podía dormir de la hinchazón de la muñeca, y había que llevarla a urgencias de nuevo, pero la puerta estaba cerrada con llave, y las llaves las tenían los parranderos. Se les llamó para que viniesen a buscarla y llevarla, con tan buena suerte que de camino al camping los mossos pararon a Paco, dejándole un par de regalos (unos leuros y la retirada)

Joanet y Patri acabaron saliendo por la ventana, y gracias a un calmante de elefante se le quitó el dolor.
Todo esto a las tantas de la madrugada. Con semejante panorama y con el tiempo que hacía normal que al final no volviésemos a subir a pistas.
Nada, a recoger y limpiar que los bungas se han de dejar a las 12; y todos pa casa con una nueva aventura en el cuerpo.

Ahora toca prepararse para la calçotada! xDDDDDD

lonlilon “a veces soy un borde, otras veces un encanto”

pd1: como dice Paco, ir a esquiar es un deporte caro.

pd2: tengo grabado el juramento de Paco y Sencho de que nunca más volverán a beber alcohol.

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